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martes, 13 de marzo de 2018

Se va Félix, llega Gisele.

Volvemos a estar en un pantano barométrico tras el paso de la depresión Félix, y hoy hemos podido disfrutar de un día más tranquilo, con escasas precipitaciones en casi toda la Península, y abriéndose algunos claros.

Pero esto va a durar poco, pues se nos viene encima la siguiente depresión, del famoso tren de borrascas que se desató con Emma a finales de Febrero, y que no ha parado desde entonces.

Esta depresión, por su intensidad, con presiones en su centro de 972 hpa, ha merecido también que Aemet la bautice con nombre propio, y el siguiente de la lista, en este caso femenino, es Gisele.

Parece que no va a ser tan potente como Félix ya que va a pasar algo más al norte, pero dejará vientos también muy fuertes, de más de 100 km/h en costas cantábricas, y lluvias abundantes.


Entrará por el oeste el martes por la tarde, y el miércoles será el día más desapacible, aunque no terminará de afectarnos hasta el viernes.

Los acúmulos de precipitación a 36 h son importantes, con los puntos más importantes nuevamente en la zona de Grazalema, Sistema Central e Ibérico, Cordillera Cantábrica, Navarra, Pirineos y costa gallega. Por el Ibérico sur podemos sumar entre 30-40 mm más a los más de 215 mm que llevamos desde que este episodio de lluvias se inició.

Episodio que nadie había previsto en absoluto, ni por supuesto en los pronósticos más optimistas se pensaba que pudiera dejar las cantidades que está dejando.

Los embalses no dejan de subir, y a excepción de la zona de la cuenca del Segura, que es la que ha recibido menos agua, todas las cuencas están siendo muy beneficiadas. El Alto Tajo está recibiendo mucha agua, así como la cuenca del Júcar.

Parece que hasta el día 20 no finalizaremos ese impresionante episodio de lluvias, que dejará más de 1000 mm en las zonas más lluviosas, como Grazalema o zonas del Sistema Central. Y en el Ibérico sur podemos rozar los 300 mm en Marzo, algo impensable ni en los mejores sueños.

Después parece que nos podría afectar una masa de aire frío para terminar el invierno, con mínimas nuevamente por debajo de los -10ºC, aunque aún es pronto para saberlo con seguridad.